Xalapa, Ver. 3 de Diciembre de 2017
Una experiencia casi olvidada.
En un grupo selecto, pequeño,
alegre y ruidoso me reencontré con sensaciones casi olvidadas, el
tacto, el olfato y la vista trajeron a mi mente experiencias vividas
hace ya varios años.
| Tequio: trabajo en grupo para la comunidad |
Me acerqué
lentamente; el color moreno es atractivo, mis manos sintieron su
tibieza. Aquí la suavidad, allá las asperezas. Aroma de rocío que
humedece, la tersura gris, el color moreno y el blanco se entremezclan. El crujir de hojarascas, el trinar de algún ave, completan el momento.
A través de mis manos la energía me renueva,
el contacto se hace íntimo, me invade la paz, rebozo de alegría. Siento el abrigo2 de la gran madre y me siento pequeña y protegida.
La acomodo en su lecho de madera y mis manos la acarician con amor y, suavemente, deposito en sus surcos mis semillas, algunas ya nacidas y turgentes, verdes lechugas, profundas zanahorias, vinosos betabeles, jitomates redondondos, aromáticos cebollines las resguardan, y una yerbabuena las cubre con su aroma.
Mi cajón de cultivo resplandece, prometedor de sabores, aromas y salud.
¡He iniciado mi huerto ecológico!
¡He iniciado mi huerto ecológico!
| Depurando la tierra |
| Broche de oro: celebramos el cumpleaños de July, nuestra querida maestra. |
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