Aquí la tienen:
Les comparto un poco de lo que estoy haciendo en
esta cuarentena pandemiológica:
A
dos años de convertirme en persona adulta mayor, a unos años de haberme
jubilado del trabajo formal, situación que no me ha llevado a estar en casa,
pues desde que llegué a Xalapa he estado elaborando diversos proyectos que me
llevan a trabajar en VIDAM y en LudoArte, ambas asociaciones que me apasionan y no
me han dejado dedicarme a escribir, como quería, al jubilarme… llega el Covid 19
y la necesidad de quedarse en casa con las debidas recomendaciones para cuidar
a las personas que pueden contraer el virus y tener consecuencias más complejas, y ahí se centran las personas adultas mayores, y mi interés en no convertirme en
portadora que les ocasione alguna complicación en su salud.
En
un principio me puse a disposición de las compañeras de VIDAM que estaban sin
acompañamiento y necesitaran de algo, cosa que no se ocupó, pues tal como son
de organizadas y previsoras, ya lo tenían resuelto y es ahí donde cabe
reconocer que la familia fortalece el cuidado de las personas adultas mayores.
Después
me ofrecí a apoyar de alguna manera en la colonia donde vivo y como tiene poco
tiempo que estoy aquí, me puse en contacto con la jefa de manzana a quien, después de comentar brevemente,mi disposición de apoyar de alguna manera a
personas adultas mayores que necesitaran de alguien que les leyera, jugar, que
me enseñaran algo de lo que saben hacer, en fin, darles acompañamiento de
alguna forma, me dijo que Dios nos iba a salvar. (yo no pretendía salvar a
nadie, tan solo acompañar un poco desde lo muy poco que puedo hacer o
aprender).
El
caso es que seguí vagando sin encontrar en qué ayudar, sin saber cómo hacerlo con
la respectiva de la distancia, poco tiempo, pocos conocimientos para hacer algo y
poca iniciativa, entre muchos pocos más que se van acumulando, encontré una
forma para apoyar en un comedor comunitario y lo estoy haciendo, no
físicamente, ya que se me dificulta ya ponerme de acuerdo con personas jóvenes ágiles
y yo sin saber cocinar que es una de las principales cosas que se necesitan
jeje, pero estoy apoyando como puedo. También estoy leyendo de vez en cuando en
la página de LudoArte… Bueno, salvo que ya regresaron a clase y descansamos
esta semana de inicio de su educación, ahora virtual, pero con muchos trabajos
escolares que abarcan a la misma familia.
Ahora
en un nuevo proyecto de grabar lecturas para personas ciegas y débiles
visuales, me emociono nuevamente porque voy encontrando formas de compartir
poco de lo que se hacer y me gusta. De tal forma que aquí estoy compartiendo
con las compañeras de VIDAM y con quien nos lea, las actividades que hago en esta
cuarentena de encierro.
p.d.
Es curioso… como antes, mientras más cosas tengo por hacer más puedo ir
avanzando en trabajos atorados que tenía,como seguir escribiendo.
Raquel, abril 2020
¡Por el derecho de todas las personas que nacimos en la tierra a una
porción de ella, para vivir y producir nuestros alimentos!