martes, 10 de diciembre de 2019

MARVA ENTRE TERAPIAS

Marva sigue con muchas energías, recuperándose para la nueva sesión de terapias que se le viene encima. Animosa, como siempre, y con dedos ágiles, continúa escribiendo para deleite de quienes la queremos y conocemos.

Aquí su último texto:

8 de diciembre 2019


"Fin de semana de feria emocional:

Si bien la semana pasa con cierta rutina, este fin ha sido una feria de emociones; estos tres días: viernes, sábado y domingo que acaban de pasar fueron variopintos a todo lo que dan.
El viernes perdí un sobre con todos mis documentos, mi expediente médico de los últimos cuatro meses de tratamiento, exámenes y demás. Hice mi crisis y pasó a ser cosa de ayer. El sábado fui requerida para una “pijamada” en casa de una amiga muy querida, algo que pocas veces hacemos las mujeres adultas, las “mujeres muy de su casa” o “mueres de familia”.
A las tres de la tarde, hora en la que pasarían por mí, escuché que alguien tocaba a la puerta y solicité a mi hija que abriera e hiciera pasar a la persona o personas que venían a buscarme, mientras yo terminaba de acicalarme. Mi hija salió, habló con alguien y entró sola, con un gran cono de papel de estraza entre los brazos del que asomaban algunos pétalos del hermoso rojo de las flores de Nochebuena. A mi pregunta ¿Las vienen a vender aquí? Me contestó, “Viene desde México” me dijo con tono picaresco; Una persona muy querida, de la que tengo hermosos recuerdos, y un gran afecto me envió como obsequio esa bella cuetlalxochitl… que ahora está en la mesa de centro de mi sala, “en lugar muy principal”
En la reunión con las amigas: comimos rico, disfrutamos de buena charla, tuvimos sofocones por descomposición de la salud de una de ellas y nos divertimos con algunos juegos de mesa, dos de las que estuvimos ahí tenemos un problema zodiacal, estamos en diferentes fases del padecimiento y ambas estamos luchando para salir avante, y para vivir por el tiempo que sea con mejor calidad de vida y con el lema “El cáncer nos hace los mandados: Chingue su madre el cáncer” aun así, una buena parte de la charla se asentó en la filosofía de vida y muerte, de cómo vivir una y de cómo aceptar la otra.
Comenté lo de mi regalo recibido horas antes de ir a la Pijamada y eso dio pie a que abordáramos temas por demás gratos, quizá hasta íntimos, de esos que han estado guardados y con tal energía que hacen vibrar el alma y revivirla un poco…
Ya cerca de las diez de la noche llegué a mi casa, saludé a mi familia, cenamos algo y al ir a acostarme, en mi cama, se encontraba acostada una botella de litro y medio de cidra Copa de Oro adornada con un moño azul, otro regalo emotivo y significativo de parte de mi nieta…
Ya lo escondí en el ropero en espera del día 25 que será el día que la descorche y me la tome. Haciendo los honores a la opinión de la geriatra…

Continuará...

domingo, 8 de diciembre de 2019

MARVA Y SUS AVENTURAS ENTRE TERAPIAS


Aquí nos tiene Marva, como siempre, a la espera de sus noticias que no se hacen de rogar, pues sigue con muchas energías y ganas de platicar...

5 de diciembre 2019
"Nuevamente iniciamos la peregrinación entre médicos laboratorios y quirófanos; hoy se decidirá el tratamiento quimioterapéutico a seguir…
Los resultados obtenidos de los últimos exámenes de laboratorio y gabinete reportan las secuelas temporales que se disminuirán al paso del tiempo, consecuencia de la radiación, además de las dejadas por el tiempo en mi columna y demás huesos; causa de que me esté encogiendo.
Mientras tanto, he tenido actividades fuera de lo que los cánones de la sociedad y el Carreño marcan: hace dos semanas me encontré con uno de mis hijos que estando en la misma calle, íbamos para el mismo lugar. Le dije de venir con migo en el taxi y él me dice que trae la moto, “Pues vámonos en moto” contesté ni tarda ni perezosa ¡Madre! fue su respuesta inmediata y no me importó el sentido que él le haya dado pues tras un corto silencio agregó ¿Estás segura? Contesté con un rotundo “SI” ¡No me podía perder esa aventura! Como siempre trae dos cascos no fue impedimento, me puso el más protector; ahora con mi escaso peso, me vi en la vidriera de un aparador y me sonreí por el parecido a la hormiga atómica. Monté en la moto y a paso suave nos deslizamos por 20 de Noviembre, Ávila Camacho, Ignacio de la Llave y varias calles más, sintiendo el aire fresco en mi cara y disfrutando del vaivén de mi cuerpo para guardar el equilibrio ante las maniobras de mi conductor. Es grato recordar épocas de juventud y algunas de adultez, cuando mis progenitores regalaron una moto a mis hijos y yo salía a correr en ella por la terracería de lo que ahora es Ruiz Cortines.
Unos días después me desatrampé, en la presentación de un libro de mi hermano, tomando vino y comiendo bocadillos. Esta semana disfruté de dos tequilitas como aperitivo y tres copas de clericot durante una deliciosa comida en muy grata compañía. Acciones que me remitieron al resumen de mi historial clínico donde una geriatra anotó, después de comentarle que el sangrado que estaba presentando se había iniciado después de una opípara comida con mole, camarones enchipotlados, adobo de res, carnitas, chicharrones con pico de gallo y guacamole y con ingestión de un tequila y una cerveza: “sangrado rectal como consecuencia de ingestión alcohólica” lo picante y los condimentos muy mexicanos no eran la causa ¡Fue mi alcoholismo!...”

Continuará…
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