VIDAM A. C. Vida digna para personas adultas mayores: Somos una asociación que construye un proyecto comunitario para satisfacer las necesidades integrales de las personas adultas a través, cuando las circunstancias lo ameritan, de vínculos con otros grupos de cualquier edad. Sus necesidades integrales son: contar con vivienda, alimentación, salud, recreación, cultura, descanso y participación social. Cine club dominical: nuestra actividad más novedosa
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domingo, 10 de enero de 2021
VIVIENDO JUNTAS: DIARIO DE DOS MUJERES Y DOS GATOS. 2a y última parte
Tenemos libros publicados, dos exhibiciones de pintura, muchos trabajo tipo tequio en huertos individuales, apoyo entre los y las integrantes de la Asociación, intervención en la redacción de la ley 860 sobre los derechos de las personas adultas, conferencias, seminarios
martes, 5 de enero de 2021
VIVIENDO JUNTAS: DIARIO DE DOS MUJERES Y DOS GATOS
En algún momento, en este blog de VIDAM, les hemos contado de nuestro proyecto madre de "Vivir juntas". Hoy les platicamos de un pequeño avance en ese sentido, que se dio de una manera casual y espontánea, pero que prueba que ese plan no es tan descabellado y que sí se puede.
8 de febrero 2020
Hace una
semana que mi amiga vive conmigo. Yo soy
ya viejilla, de esas que ahora llaman personas adultas mayores, y ella tiene 37
años. La verdad, ha sido muy fácil.
Ya
habíamos compartido la misma recámara en una que otra ocasión. La última fue la
pasada Navidad que se quedó a dormir para que no regresara tan tarde a su casa
que queda lejos. Aún tenía casa que compartía con su pareja, pero esa relación
terminó y la invité a quedarse conmigo mientras se aclaraba el panorama
sentimental y laboral de su vida.
Poco ha
estado en casa; regresa a su antiguo hogar para empacar, ordenar y trasladar
sus pertenecías, poco a poco. Ya empezó a dar sus clases, de manera que solo
compartimos desayunos y cenas. Bueno, yo la acompaño con un café, porque como
yo soy muy diurna y me levanto de madrugada, cuando ella despierta mi desayuno
está en mis pies. Le hago compañía con un café mientras ella toma su primer
alimento del día. Igual en la cena. Ella llega tarde y yo, con costumbres o
manías de viejilla, ya he merendado horas antes. Ahí platicamos y yo no tomo
café ni nada.
Mañana y
tarde, eso sí, la lengua no para. Somos ambas extrovertidas y nos compartimos
vivencias y experiencias de cada día. Reflexionamos, sacamos conclusiones y
arreglamos el mundo todos los días.
No siento
ninguna diferencia entre nosotras. Ella es muy madura y reflexiva para su edad
yo, creo, me he vuelto serena, tranquila. Afortunadamente he ido dejando atrás
las neurosis y ataques de pánico que siempre me caracterizaron. La vejez me ha
dado templanza y “valemadrismo”.
En fin,
que esta primera semana ha sido de convivencia sana y muy agradable. Dormimos
en la misma recámara, una cama frente a otra. Ella lee o trabaja hasta tarde en
su lap top. Yo leo un rato, me pongo antifaz y tapones en los oídos, digo
buenas noches y paso al mundo de los sueños. Abro el ojo de madrugada, totalmente
descansada. Me levanto despacio, trato de no hacer ruido pues son, quizás, las
cuatro y media o cinco de la mañana. Salgo de la habitación con todos mis
bártulos, dientes postizos, bata y mi tableta para seguir leyendo mi novela,
mientras ella despierta. Corto papaya que ella aborrece para mi desayuno; para
ella piña o melón, y dejo todo listo para su primr alimento del dia. Me
complace hacer esto por ella, pues siempre anda a la carrera mientras yo paso
el día muy sentadota sin nada que hacer.
Nila y
Mau, mis dos gatos gemelos, ya se han acostumbrado a su presencia y ella a los dos
peludos. Nila le tiene admiración. Ambos la persiguen y olfatean sus maletas y
cajas. Se llevan bien los tres y eso me da gusto. El problema son sus pelillos
blancos que todo han inundado, pero lo solucionamos con uno de esos rodillos
quita pelos.
Creo que
ya formamos una linda familia de dos mujeres y dos gatos.
Domingo 16 de febrero, en la noche
Regresó agotada,
física y anímicamente de tanto empacar, de volver a platicar con el ex novio,
de ver injusticias. Tiene miedo a enfrentar ese futuro incierto, de si la beca
es segura o no, de cuánto tiempo tendrá que vivir aquí, de cuándo podrá
independizarse. Ha estudiado mucho, recapacitado. ¡Ella vale tanto!! Y no se da
realmente cuenta. Le han salido cosas mal, como esa relación amorosa de 8 años,
y ahora se le ha venido el mundo encima… Yo, que ya cargo mis años, sé muy bien
que ese mundo nunca cae, y que se van encontrando soluciones. Traté de
tranquilizarla y espero haberlo logrado… pero necesita descansar y lo malo es
que no tiene tiempo.
17 de febrero 2020
Dejé a mi
amiga sola en casa, porque tenía yo compromisos. De todas formas, le sirvió
para adelantar en sus estudios y trámites.
Ya la siento totalmente como de la familia. Hasta ahora no hemos tenido
ningún tipo de problema y espero que ella se esté sintiendo bien. Después de
todo ella es la invitada y yo soy la que está en mi casa como pez en el agua.
Seguimos comentando, en las noches, cómo nos ha ido durante la jornada. Y en
las mañanas, mientras ella desayuna, siempre hay algo de qué platicar. Me
siento muy acompañada y contenta.
25 de febrero 2020
Mi amiga está
más tranquila. Creo que ya se siente en casa, tiene más confianza. Se empeña en
barrer la casa, en restregar pisos para que yo no me agache por eso del dolor
de cintura. Ayer fuimos juntas al súper … Ella es de las que observan las
etiquetas de los productos con minuciosidad, cotejan precios. Yo soy atarantada
y no hago nada de eso… por tanto, mientras ella observaba, yo esperaba y sí,
estuve un tanto impaciente. Normal. Eso me ha pasado toda la vida.
Han sido
dos días de fin de semana, más dos feriados de Carnaval, lo que nos permitió
relajarnos, descansar (ella, pues yo no hago nada y no estoy cansada). Vimos
pelis y series de Netflix y lo disfrutamos bastante.
Los gatos
ya muy a gusto con ella. Sobre todo, Nila que se le sienta encima y la mira con
sus ojos de “cabrito degollao”, como diría mi madre…y que yo sé que es mirada
con la que ordena: “¡Ráscame la panza!”.
Mañana, miércoles 26
Empiezan
las actividades y el corre, corre de mi amiga. Es muy cumplida, puntual,
responsable. Esas cualidades son las que hacen, entre otras, congeniar en filosofías
de vida y que nos llevemos tan bien.
Me siento
a gusto con ella. Acompañada y comprendida. A veces me regaña, ¡mocosa de 37 años!
En otras ocasiones soy yo quien le llama la atención y la cuadro…Como es
lógico, pues podría ser su abuela.
Domingo 4 de marzo 2020
No se oye
ni un ruido. Mi amiga trabajando en su computadora en la mesa de la cocina,
donde ya hay un sitio para ella desde el primer día, para comer, para trabajar
y, mañanas y tardes, conmigo en la otra silla, para platicar.
Yo en mi
escritorio, a unos pasos, en mi computadora. ¡Silencio…mujeres trabajando!
Como
cualquier familia, cada una a sus ocupaciones, calladitas, que interrumpimos de
vez en cuando para decir ¡Salud! Si hubo un estornudo…o para comentar cualquier
cosa de novedad, tanto en su trabajo como en el mío.
Seguimos
conviviendo en muy buena armonía. Ella es una exagerada. En cuanto se genera un
gasto de comida, gas, o lo que sea de la casa, me da su mitad de inmediato.
Para que no se acumule –dice– o por si luego ya no tiene para pagarme…mejor
saldar deudas.
Anoche
platicamos, filosofamos durante una hora, Ella en su cama, frente a la mía… Los
gatos durmiendo sobre mis pernas a ratos, o sobre las de ella. Toda la manada
junta. Tomamos conciencia que fue un rato de vivir el momento, de disfrutarlo,
sin pensar en pasados ni futuros… Ojalá logremos hacer eso minuto a minuto de
cada día y no andar con rencores de ayer o fantasías catastróficas de mañana.
No es fácil, pero lo intentaremos.
6 de marzo 2020
Mi amiga
viaja hoy a una pequeña ciudad de Oaxaca a dar un curso en la Universidad. En
la mañana, temprano, amanece enojada, porque su madre la sigue llamando y no la
deja en paz. Tiene muy mala relación con su madre pero es incapaz de desligarse
de ella, de cortar por lo sano. Yo la escucho, le digo que le voy a cobrar por
hacerlo ya que, finalmente, eso es lo que hacen los psicólogos. Pero también le
hago sugerencias. Esta última fue que cambie de táctica, y en lugar de decirle
a su madre que la deje en paz, empezar ella a atosigarla, mandándole mensajes
continuos a todas horas del día y de la noche… y al final de cada uno ponerle
“Te quiero mucho, mami” … Le da risa, pero le respondo que su táctica de 30
años, de reniegos e intentos de evadir, no le ha resultado, a pesar de los
miles de kilómetros que las separan. Nueva estrategia –le digo– Y le da risa.
Solo espero que me haga caso. En la vida, la mayor parte de las veces,
hay que tener plan B o C, en caso de que el A no funciones, para lidiar con la
gente, sea madre, vecina, alumna o quien sea.
Continuará....
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martes, 14 de abril de 2020
VIVIENDO JUNTAS EN ENCIERRO
Hace dos meses, sin proponerlo, Diana y yo, Rosi, iniciamos esa aventura en un contexto diferente. Diana es una de las más jóvenes de nuestra asociación, una chiquilla de casi 37 años, y yo de 77 recién cumplidos. Dianita se vino a vivir a mi casa temporalmente y aquí sigue. La diferencia de edad no ha importado en absoluto por el gran respeto que nos tenemos.
Nos tomó por sorpresa el coronavirus y el encierro y lo que quiero compartir son mis experiencias de esta convivencia que, para mí, ha sido caída del cielo.
Soy una persona muy acostumbrada a vivir sola. Ni me pesa, ni sufro. Al contrario, lo disfruto. Pero el encierro obligado, durante meses, es otro cuento, ya que antes del virus salía con mucha frecuencia, me juntaba con amigas a alguna clase o cafecito. Estoy segura que sin Diana de compañía, el aislamiento me habría pegado duro.
Por el contrario, a ambas nos hace mucho bien, pues platicamos, intercambiamos ideas. Ella con sus cursos en línea, yo con los míos o mis lecturas, siempre tenemos algo de qué conversar, y de esa manera, el casi un mes de claustro, se me ha pasado bastante rápido. A ratos me entra la desesperación, sobre todo por la falta de ejercicio, así que los últimos cuatro días me escapo de casa a eso de las 8 am, doy una caminata de unos 15 minutos por la colonia, muy solitaria, y disfruto del fresquito matinal, de los pajaritos y de las flotes que veo al pasar. Diana me cuida y me da mil recomendaciones antes de salir y lo mismo hago yo con ella cuando tiene que ir de compras pues yo, viejilla, no debo de hacerlo, según las recomendaciones de la Secretaría de Salud.
Recapacito con frecuencia en qué habría sido mi vida de no estar Diana aquí. Como digo líneas arriba, llegó caída del cielo para salvar a esta anciana que, quizás, habría caído en tristezas, añoranzas y depresiones de haber estado completamente sola. Así es la vida, nos premia sin proponerlo y cuando menos lo esperamos.
Así que aquí, sin teorías, sin planificación ex profeso, estamos llevando a cabo una de las premisas de "Vivir juntas": acompañarse y disfrutar de la amistad en momentos en que más lo necesitamos. Con frecuencia pienso en las muchas personas adultas que deben estar pasando días muy difíciles por este encierro obligado. ¡Todos los días reconozco lo afortunada que soy!
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viernes, 20 de diciembre de 2019
MARVA: VIDAM, VIVIENDO JUNTAS EN SORORIDAD
Lunes 16 de diciembre.
"Hace varias semanas que no tengo insomnio, pero ahora son las 2:30 de la madrugada y no puedo dormir. Es posible que sea la sobrecarga de adrenalina pues vi, en TV, un maratón de la Guerra de las Galaxias, además del inicio del día que sin haber tomado en cuenta los horarios; acepté una invitación de desayuno a las 10 de la mañana, hora a la que en domingo, ando empijamada; sin embargo fue de lo más amena e interesante: cuatro mujeres adultas mayores con un proyecto para nuestro futuro y el de las personas que ahora cuentan con cuarenta o cuarenta y cinco años y que en 20 más serán mayores.
Estamos preocupadas por nuestras hijas e hijos y cientos, miles de personas que estarán sobre los hombros de los gobiernos que no están preparados y a los que les tocará esta situación difícil (entre las ideas que les dio Harris Harrison en <Cuando el destino nos alcance> y las ideas de Cristina Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo: las y los viejos serán galletas).
La familia que pudiera ser sostén, estará ocupada trabajando y los nietos serán cada vez en menor número como para atender a una persona mayor en condiciones de discapacidad por envejecimiento o enfermedades.
Nosotras, ahora cuatro, intentamos dejar de “preocuparnos” y ocuparnos de encontrar soluciones agradables, funcionales y posibles: en calidad de grupo piloto.
Partimos desde nuestra experiencia personal enumerando las necesidades que cada una presenta en este momento, somos ejemplo de lo que a las mujeres nos sucede, una con un esposo aún, otra con una familia que la cuida y protege hasta incapacitarla, la tercera sin el apoyo familiar cercano y la cuarta, con una familia acogedora pero ocupada en sus propios quehaceres de sobre vivencia.
Pensamos en lo qué pasa con las mujeres (estadísticamente en mayor número que los hombres) que se quedan solas: por decisión personal, por abandono o viudez, ya que es bien sabido que los hombres tienen mayor tendencia a abandonar y las mujeres tenemos mayor supervivencia que los señores.
Es de gran utilidad la experiencia VIDAM “Viviendo juntas en sororidad” que experimentamos cuatro personas y la asociación, durante un año. De este experimento surgen muchas conclusiones que debemos tomar en cuenta al momento de planear el nuevo proyecto.
Entre los comentarios que hicimos hubo varios muy interesantes y significativos, como el número de habitantes de un espacio piloto, si se hace el proyecto mixto (mujeres y hombres) y con alguna pareja, con el debido reglamento que establezca las bases para evitar conflictos internos.
El punto, para mi el más interesante, fue darnos cuenta de la importancia de ensayar nuevas formas de vinculación, aparte de las ya conocidas y obligadas por el sistema social; que correspondería al “Ciclo vital de la familia” que tan esquemática y claramente describió Lauro Estrada Inda allá por 1960 y que varios autores han tratado.
En una primera etapa que es la formación de la familia o sea la pareja, es claro que las necesidades biológicas tanto de conservación de la especie como las hormonales: una consecuencia de la otra, eran (la definición de pareja y familia ya no es la misma) el principal motor de la formación del grupo que se ha sublimado por medio de la religión y regido por las leyes de la posesión (de fulano) o pertenencia, en un atento cuidado del capital personal o familiar y que requiere de una forma de vinculación en la que va de por medio el deseo sexual o erotismo y la satisfacción de este, la procreación (no en todos los casos), el amor, acompañamiento, cuidado, comprensión, apoyo y protección de una/o al otro/a; el capital y la apariencia social: son prioritarios en este orden de imposición social.
En una segunda y tercera etapa están: la familia con hijos pequeños y la familia con adolescentes, en las que aumentan las formas del vínculo por la protección, educación e instrucción a los críos.
La cuarta etapa es el desprendimiento de los hijos /as. La quinta “Cuando los hijos de van” y la pareja se queda nuevamente como par, si es que no se ha ido uno de los dos integrantes de la pareja. En la etapa de “nido vacío” se retoman las costumbres y si bien les va, la forma del vínculo inicial; todo dentro de los cánones impuestos por un sistema social. Pero... ¿Qué pasa cuando uno del par se queda solo o sola? La forma de vincularse con la sociedad es diferente para hombres y mujeres, aunque a ambos sexos le llega con facilidad la soledad aun viviendo con la familia. De esto la importancia de reestructurar los valores y motivos de la vinculación familiar o grupal en aras de una convivencia entre iguales, ¿Será crear una nueva forma de vinculación para la "sexta etapa”? que no ha sido considerada y vale documentar puesto que aún no somos muchas generaciones que tenemos un promedio de esperanza de vida tan alto, donde "la familia" o grupo toma otros parámetros para cimentarse: con lo más importante y necesario en esta etapa de nuestra vida: el acompañamiento necesario, cuidados, cohesión, apoyo, identificación por la etapa etaria y disfrute de la vida con felicidad, satisfacción y tranquilidad… ¡Por el tiempo que sea!
Continuará...
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martes, 12 de febrero de 2019
VIDAM A. C. Vida digna para personas adultas mayores: VIDAM "viviendo juntas" dispone de lugar para una ...
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viernes, 11 de enero de 2019
VIDAM A. C. Vida digna para personas adultas mayores: Compartiendo la vivienda: Idea generalizada en tod...
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Compartiendo la vivienda: Idea generalizada en todo el mundo
https://www.muhimu.es/comunidad/cohousing-viviendas-colaborativas-vivir-la-vejez-otra-manera/?fbclid=IwAR3jJUItTO9E-raqiQkeyN57W50-YI8Hoq8yzZepwKMaXzMyezt_z28mZvo
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jueves, 6 de diciembre de 2018
VIDAM A. C. Vida digna para personas adultas mayores: Vivir Juntas
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martes, 2 de enero de 2018
2017 viviendo juntas: Marva
Estamos en el experimento. Si quieres participar, conoce VIDAM:
Facebook VIDAM: https://www.facebook.com/vidadigna13/
y aquí, su blog, https://vidamvidadignapersonasadultasmayores.blogspot.mx/
Pronto tendremos una reunión informativa.
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