sábado, 14 de septiembre de 2019

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER XV

Y Marva sigue con nosotras, compartiendo sus experiencias un día sí y dos no, según como se sienta y apetezca. Vamos con algo de retraso, pues hoy, 14 de septiembre, ya subió otro emotivo relato a su página de facebook, de donde nostoras los "robamos" para compartirlos en VIDAM, con su consentimiento, claro está...

Aquí la tenemos:


3 de septiembre 2019

"Estoy en la tercera semana de radioterapia, de seis semanas programadas; el tratamiento adyuvante tiene un protocolo a seguir en el cual, según los resultados de la radio, se programa o no la quimioterapia. Ésos pueden ser la desaparición de las células cancerosas, la continuidad, y yo espero que no el empeoramiento pero, de alguna manera, esto mantiene en ascuas a cualquier persona con este esquema de tratamiento del cáncer.

Quiero agradecer a mi hermano, a un amigo y tres amigas, todas y ellos muy cercanos de mi corazón que me han traído o hecho llegar medicamentos de la medicina alternativa y herbolaria que además, son una delicia, como el Kalanchoe en planta para jugos y ensaladas. y como infusión.
 
En estas cuatro semanas faltantes del protocolo de atención, estaré expectante; una etapa difícil de transitar pues se pueden dar síntomas que antes no estaban y que pareciera que “el remedio es peor que la enfermedad”. No por hacerle mala fama, pero al cáncer se le llama “la muerte silenciosa” por ser asintomático. 
 
Es difícil que no me incomode, cuando tengo tanto sueño que duermo toda la tarde, con la irritación de los intestinos y los ligeros cólicos, la sensación del peristaltismo urgente, quizá un poco de nausea esporádica, no juntos ni constantes, pero cuando se está a la expectativa se les detecta de inmediato, lo bueno es que para todos estos síntomas no deseables, hay un remedio dentro de la herbolaria...
 
Una buena alternativa es la meditación que para mí ha sido la contemplación del paisaje de mi ventana. Esta tarde el viento hizo gala de su fuerza, el sol brillaba con el poder de las tres de la tarde, las ramas de los árboles se mecían, desde suavemente hasta con cierta violencia ante las ráfagas de aire más fuerte, las altas copas de los bambúes que bordean la barranca que colinda con mi jardín emiten un sonido rasposo y los aromas se mezclan: de flores y hojas, de humedad, de comida calentándose; un momento de encuentro con las fuerzas y placeres de la naturaleza que recarga las pilas del alma. 
 
No me pude quedar detrás de la vidriera. Salí al jardín, para sentir el calor intenso del sol sobre mi piel y el aire refrescándola; por un momento cerré los ojos e imaginé mi melena al aire revolviéndose, ¡Lo disfruté!, aunque traigo el pelo muy muy cortito debido al pronóstico de las quimios que aún no recibo…"

Continuará...


miércoles, 11 de septiembre de 2019

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER. XIV

Y Marva sigue viviendo su cáncer, que esperamos esté huyendo ante los embates de la radioterapia,  y meditando sobre  ello. Nosotras la seguimos fielmente porque nos encanta cómo escribe y qué dice, de lo cual se desprenden muchas reflexiones propias.

Aquí la tienen:

29 de agosto 2019


"Elucubraciones

Estoy a dos meses 10 días de haber iniciado mi odisea de enfermedad/salud: el 18 de junio tuve la primera cita con el Gastroenterólogo a quien agradezco su trato fino, profesionalismo y ética impecable, la forma en la que explicó el proceso y las posibilidades de la evolución del mismo. Si bien no nos dejó felices, al menos mi familia (que me acompañó en pleno) quedó conocedora de que el Dx podría ser grave. Diez días después con un montón de exámenes, regresamos a consultarlo y nos define el diagnóstico comprobado por la biopsia, Adenocarcinoma, que requiere de ser extirpado, y ahí voy al cirujano oncólogo. 

Entre tanto y desde antes, la posibilidad de un cáncer ya estaba en mi pensamiento; como comenté en alguna ocasión mi profesión de médica, y mi buen curso de clínica, me llevaron a elucubrar lo suficiente y con bases sobre esta posibilidad. Siempre queremos saber el porqué de las cosas y yo más para no recurrir a la voluntad de un dios porque no creo en eso. 

Ante el diagnóstico contundente, revisé las varias causas de un padecimiento: Herencia, desde luego que la tengo. Alimentos, como mejor que varias personas que se atiborran de sintéticos y comida chatarra, pero algo que formaba parte de mi dieta como el cigarrillo, lo dejé, más vale tarde que nunca… Cuando comencé a leer los aspectos emocionales que propician la aparición de un cáncer me dije ¡Ha canijo, creo que por aquí va! Tres emociones y/o sentimientos se encuentran recurrentemente en el cáncer de colon: El Control o la necesidad de saber, dirigir, dominar a través de hacer para que haya un cambio, y yo siempre, SIEMPRE he luchado por cambios sociales, de donde se da el segundo sentimiento: Frustración porque hay soluciones que no están en mis manos y no se dan, porque no hay voluntad de los y las demás, llámense gobierno, equipo de trabajo, sociedad, familia y amistades. Un tercer sentimiento se presenta, esa sensación de estar “sola contra el mundo” y de “todo yo, todo yo” … que, si a mí me ha llevado a sentirme fuerte y me sirve de acicate, a muchas personas las lleva a sentir la inmensa soledad y minusvalía. Lo cual es más matador y aún mejor para alimentar un cáncer. 

Esta elucubración me llevó a darme cuenta que el control no solo es someter, que se trata de hacer que alguien dependa de una, o depender para que no se alejen, incapacitarse, cosa que con la edad, por sistema cultural a las personas adultas mayores nos aniquila, y por enfermedad encontramos la discapacidad cuando nos cuidan tanto que nos vuelven inútiles Pues bien, desde hace dos meses y diez días mi amada familia no me deja sola, y menos para ir a la calle, cosa que me llena de esperanza para cuando tenga más de 94 y ya las horas extras pesen, pues veo que contaré con esa adorada familia, igual que para cuando las circunstancias de salud me vulneren. 

Pero hoy cometí un desacato al ver acercase la hora de la radioterapia y la ausencia de mi hija, llamé un taxi y me fui sola, a pesar de que me recomendó hablarle para poder salirse de la primera junta de trabajo antes de regresar de vacaciones, para que fuera por mí y me acompañara. No lo hice, y salí, me fui en otro taxi al mercado de los Sauces a comprar tortillas, carne, fruta y un chile relleno de los que venden en la tortillería que están riquísimos, y que me lo entre peché con sumo gusto. Disfruté de todo de la comida, de la compra y de mi libertad…"
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Continuará...
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lunes, 9 de septiembre de 2019

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER. XIII

Dejamos descasar a Marva un  par de días... En realidad descansamos todas, pero aquí seguimos. A continuar con los interesantísimos e inspiradores relatos de nuestra amiga...

24 de agosto de 2019


"Han pasado varios días y cada uno tiene algo nuevo, una sorpresa, una desilusión, un enojo, una frustración, pero al final hay satisfacciones.

Un simple cambio de médica por médico hizo, en el proceso, desbordar todos estos sentimientos y surgir preguntas como...

 ¿Dónde está la ética y el respeto a la vida de alguien? Cuando una persona en la que deposité con confianza mi vida se me presenta como una mercenaria de la medicina haciendo dobles cobros: a la institución que me ampara y a mí directamente por un mismo tratamiento. Y cuando yo reclamo se niega a atenderme. Eso es lo que se llama “Tirar el Arpa” sin escrúpulos. 

Pues bien, el cambio fue benéfico, no solo para mi salud física y mental sino para mi bolsillo y el de la institución que me protege la salud, pues las recetas de más de $100,000 no serán necesarias.
Por el momento prosigo con radioterapia hasta completar seis semanas para hacer una nueva valoración y entonces, proponer un esquema de quimioterapia o no. Esto permitirá que mi cuerpo tenga el mínimo de toxicidad posible y una mayor resistencia. No recibiré la quimio “tan brava” y tan cara que me había programada mi anterior tratante. 
 
Estos ires y venires acompañada de mi nieta, mi nieto, hija, hijos, y demás, me han hecho pensar, quizá recordar, etapas de mi vida que en igualdad de circunstancias se dieron con personas de mi familia. Viene a  mi mente cómo me sentía y quiero entender los sentimientos y emociones de ellos y ellas.
Ese jaloneo entre el compromiso con mi propia familia elegida y mi madre; ese tiempo compartido que no alcanza para satisfacer, como dice el refrán, "a dos amos pues con alguien queda mal"; ese sentimiento de hacer lo que está en sus manos y la impotencia de no poder resolver miles de cosas que no están dentro del ámbito de cada quien; ese sentimiento de incertidumbre cuando se planea algo y entra la duda de si habrá tiempo para hacerlo; esa duda de las opiniones de las personas que ya vivieron esto, bien o mal; o de los médicos que se contradicen o se solapan por eso de que “perro no come perro” pero se les nota en la cara el desacuerdo. 
 
Finalmente cuando encontré alguien que, con toda la ética y calidad humana, se refiere a mi enfermedad con palabras claras, con planteamientos lógicos y con protocolos de tratamiento en mano para decirte que eso es lo que va a hacer y te explica el por qué no lo otro, es de lo más alentador y tranquilizante o al menos es emocionalmente más curativo que las grandes y caras recetas de los comerciantes de la medicina..."

Continuará...