Sin palabras que añadir, aquí está nuestra querida Marva platicando sus aventuras en ese enfrentamiento que todas las personas de la tercera edad tenemos contra los males, sea cual sea. El chiste en tener entereza y hasta sentido del humor, como ella, que es un ejemplo a seguir:
14 de julio 2021
Después de vejez viruelas…
Peregrinar de médico en médico es de por i un mensaje de problemas y de tragedias, pero que sea porque de tanto en tanto se tiene una nueva enfermedad es andancia, necedad o muy mala suerte, aun puede que se sea hipocondría. Yo aún no llego a esos niveles pero estas semanas solo faltó que me orinara un perro; fue realmente controvertida, por un lado la tranquilidad de estar en paz y buena relación de los que se quedan en una casa y alguien (autoridad) se va, algo que sucede siempre en los sistemas familiares. Para la siguiente semana, ésta que acaba de pasar, se presentó en mi un dolor lumbar que en tres días creció hasta ser insoportable a pesar del medicamento que también fue en aumento de potencia; entré en la duda al notar que no había evacuaciones. Con estos síntomas me asaltó el temor de que una hernia que está en la colostomía pudiera ser la causa, habiéndose estrangulado, o la posibilidad de una torsión del resto de colon que me queda, y los síntomas de cierta manera concordaban. Fuimos mi nieto y yo al servicio médico que me atiende y el doctor que me revisó, a pesar de haber visto la zona lumbar irritada y caliente, se fue con la idea del dolor abdominal así que me enviaron a urgencias en el CEMEV. Se fue retrasando la entrada hasta las cinco de la tarde, hora en la que aún el medicamento más fuerte y específico para un lumbago no hacia efecto, ¿podrá ser el dolor reflejo de una hernia estrangulada? Lo veremos en el hospital, al cual llegamos venciendo mi miedo por ser uno de los “hospitales Covid” aquí en Xalapa. Ingresada para revisión médica a las seis y media de la tarde, la doctora que me atendió, pasó la historia ponderando la colostomía y el cáncer en vez del dolor que me estaba matado; en piso me pusieron un suero, y me sacaron sangre para hacer todos los exámenes pertinentes y programar el tratamiento. A las 2 de la mañana apareció un trío de médicos que dijeron ser el “staff” de cirugía para valorarme y solicitar camillero que me llevara al quirófano; les hice la aclaración de que yo no había entrado por una hernia estrangulada y que mi dolor principal era de la espalda baja de la zona lumbar; uno de ellos se acercó y me pidió mostrarle el lugar del dolor y descubrir bien la zona. Él dijo: esto es un herpes zóster, ahí están las lesiones. Realmente no sé por qué desde el médico que a las once de la mañana vio y toco la zona diciendo que estaba muy caliente, los otros médicos y yo no hayamos acatado a pensar en eso. Hay un punto importante “ya no se hace clínica”, los médicos y médicas son de escuchar lo que dice el paciente y complementarlo con laboratoriales, no tocan, no huelen, y estos tampoco vieron…
Así que hasta que vino el médico de guardia a quien seguramente le informó cirugía, se me instaló un tratamiento adecuado a la intensidad del dolor que causa esta enfermedad y las lesiones dérmicas. Me noquearon; a partir de la madrugada del sábado dormía, despertaba, decía sandez y media y me volvía a dormir, para el domingo un poco más estable pasé mejor la mañana y por la apariencia de las lesiones prometía la curación, algunas comenzaban a secarse.
El Herpes Zóster es la reactivación del virus de la viruela loca o varicela; los virus no se van, se quedan con vida latente adheridos a algún nervio del cuerpo; parece que sus preferidos son los de la columna vertebral y con ellos la cara, se presenta siguiendo el trayecto del nervio desde su salida de la columna, es unilateral y es de izquierda (me cae bien), prefiere el lado izquierdo del cuerpo, es más frecuente en personas mayores de 60, puede iniciar como una línea roja llamada "culebrilla" con ardor, picazón y dolor que puede ser intenso, rápidamente se van haciendo pústulas y es la etapa contagiosa pues el virus se encuentra dentro de las vesículas que se revientan y se comienzan a secar. Es una enfermedad para la dermatología; el dolor puede ser tan intenso por su mezcla con ardor de la zona afectada, además de que estos síntomas pueden aparecer entre 2 y 4 días antes de la erupción. El pronóstico es de tres a cuatro semanas para pensar que está curada la persona que lo sufrió, las costras se caen y queda la piel limpia o puede haber marcas cicatrizantes como las de la varicela, puede estar sensible y ligeramente dolorosa.
Así que sufrí un ataque del virus de la varicela o sea que se cumplió el dicho “Después de vejez: viruelas”. No sé si sentirme en la edad de la viruela aunque muy aporreada por el dolor y la incapacidad, el lunes me dieron de alta, sigo adelante y voy por lo que sigue.
Ayer me hicieron la punción pulmonar y quedó un ligero neumotórax que me tiene en cama sin hacer esfuerzos durante tres días, sólo puedo escribir y otras cosas como leer, pintar, tejer y dormir.