domingo, 8 de diciembre de 2019

MARVA Y SUS AVENTURAS ENTRE TERAPIAS


Aquí nos tiene Marva, como siempre, a la espera de sus noticias que no se hacen de rogar, pues sigue con muchas energías y ganas de platicar...

5 de diciembre 2019
"Nuevamente iniciamos la peregrinación entre médicos laboratorios y quirófanos; hoy se decidirá el tratamiento quimioterapéutico a seguir…
Los resultados obtenidos de los últimos exámenes de laboratorio y gabinete reportan las secuelas temporales que se disminuirán al paso del tiempo, consecuencia de la radiación, además de las dejadas por el tiempo en mi columna y demás huesos; causa de que me esté encogiendo.
Mientras tanto, he tenido actividades fuera de lo que los cánones de la sociedad y el Carreño marcan: hace dos semanas me encontré con uno de mis hijos que estando en la misma calle, íbamos para el mismo lugar. Le dije de venir con migo en el taxi y él me dice que trae la moto, “Pues vámonos en moto” contesté ni tarda ni perezosa ¡Madre! fue su respuesta inmediata y no me importó el sentido que él le haya dado pues tras un corto silencio agregó ¿Estás segura? Contesté con un rotundo “SI” ¡No me podía perder esa aventura! Como siempre trae dos cascos no fue impedimento, me puso el más protector; ahora con mi escaso peso, me vi en la vidriera de un aparador y me sonreí por el parecido a la hormiga atómica. Monté en la moto y a paso suave nos deslizamos por 20 de Noviembre, Ávila Camacho, Ignacio de la Llave y varias calles más, sintiendo el aire fresco en mi cara y disfrutando del vaivén de mi cuerpo para guardar el equilibrio ante las maniobras de mi conductor. Es grato recordar épocas de juventud y algunas de adultez, cuando mis progenitores regalaron una moto a mis hijos y yo salía a correr en ella por la terracería de lo que ahora es Ruiz Cortines.
Unos días después me desatrampé, en la presentación de un libro de mi hermano, tomando vino y comiendo bocadillos. Esta semana disfruté de dos tequilitas como aperitivo y tres copas de clericot durante una deliciosa comida en muy grata compañía. Acciones que me remitieron al resumen de mi historial clínico donde una geriatra anotó, después de comentarle que el sangrado que estaba presentando se había iniciado después de una opípara comida con mole, camarones enchipotlados, adobo de res, carnitas, chicharrones con pico de gallo y guacamole y con ingestión de un tequila y una cerveza: “sangrado rectal como consecuencia de ingestión alcohólica” lo picante y los condimentos muy mexicanos no eran la causa ¡Fue mi alcoholismo!...”

Continuará…
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