jueves, 6 de febrero de 2020

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER. LA HISTORIA DE BOLSORITA. XXV

Pues seguimos con Marva y sus vivencias enfrentadas con tanta fortaleza e, incluso, buen humor. Aquí la tienen:


"26 enero 2020

Viernes a las 6:45 de la tarde, me llama mi médico onco/quimio/terapeuta para decirme que sería muy bueno que me aplicara el medicamento mañana sábado, pues viajará el martes a un curso que dará fuera de la ciudad durante una semana. Esto retrasaría el tratamiento como ha venido pasando. Mi respuesta inmediata fue “estaré ahí Doctor, ¿A qué hora?” me dijo “a las doce del día la espero en el hospital.”
¡Canijo! tengo poco tiempo para organizar a mi gente, para llevar no solo acompañante sino conductor de auto. Uno de mis hijos se dispuso a llevar a cabo los dos cometidos. La idea original era salir a las nueve de la mañana por si hubiera algún trámite que hacer; esto planeado y conversado con todas las personas intervinientes y partiendo de mi personalidad obsesiva. Como mi familia no lo es y quizá son más tranquilos y por eso no les dará cáncer como a mí, acaté lo que viniera como viniera. Estábamos saliendo una hora después de la propuesta; con mi hijo comenzamos a rodar por las calles, tomamos Rebsamen, de pronto el rodaje se hace lento, los coches van entrando y saliendo de la fila hasta que quedamos a buena distancia para darnos cuenta que era un cortejo fúnebre, mi hijo coment¨: “No pensé que tan temprano llevaran muertitos al cementerio, pero no te preocupes, ahorita llegamos”. En mi desesperación controlada y alto sarcasmo solo dije “ qué. si fueran más rápido, como normalmente se conduce ¿se mareará el muerto?” reímos y se bajó la tensión.
Como estábamos en ayunas pasamos a llenar gasolina y a comer algo a un Oxxo de carretera y recordando el lema de que “Ya encarrerado el ratón ¡Chingue su madre el gato!” desayunamos y nos fuimos con calmita…
Llegamos a las 12:10 y a la 1:46 PM me iniciaron el tratamiento. No sabía si mi doctor es el que más enseña, el más exigente y peleonero o el más estimado, pues estaban en el cuarto la médica de guardia y tres enfermeras que son las que atienden el hospital dentro en ese turno, y mi hijo, al que no se le pidió de salir. Esto da mucha confianza, los preparativos los hace con gran profesionalismo explicando lo que está haciendo y para que (vi por qué todo el personal estaba ahí)
Hasta ahora domingo en la noche no he tenido síntomas molestos, me quedan 24 horas de tratamiento, voy a más de la mitad y todo bien, espero seguir así de fácil y si se me cae el pelo ya ni modo, todo por lograr que me reconecten en unos meses y deshacerme de… ”La bolsa”. Por cierto una gran amiga me sugirió que le pusiera nombre. Me recordó una frase de la película Monsters Inc. donde Mike Wasowsky le dice a Sulley, el gran monstruo azul que acaba de poner un nombre a la pequeña que entró al país de los monstruos: “Si le pones nombre te encariñas con ella”; pensando en esto como para no tenerle tanto resentimiento ya encontré el nombre, por ser una ente que me hace pagar mis pecados culpadora y religiosamente, y por estar llena de lo que está, se llamará Bolsorita. Cualquier parecido con nombres de políticos retrógrados o de personas mal intencionadas es purita mala fe de mi parte. No me sentiré culpable de recordarle a su ancestro/a más cercana y que conste que está en diminutivo para hacerme sentir buen afecto".

Continuará...

martes, 28 de enero de 2020

MARVA Y SU BOLSA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER XXIV

Marva siguió escribiendo a pesar de la flojeritis que nos da después de las fiestas de fin de año. Ahí va, con toda la valentía y positivismo del mundo. Les compartimos:


"24 de enero

Dos semanas en espera de la tramitología, de lograr conjuntar lo necesario para tres días de hospitalización y la aplicación de quimioterapia.
Dos semanas en las que las circunstancias, impresiones, emociones, y sentimientos cambian, se revuelven, se contradicen, se hacen acompañar a veces voluntaria y la mayoría involuntariamente de miedo, incertidumbre, desilusión, desaliento, de unas ganas de tirar la toalla, de extirpar algunas frases de los discursos de los diferentes médicos con los que he tratado; para construir una realidad alternativa en la que ya no es necesario continuar con el tratamiento
Pero dos circunstancias tiran de mí, me sacan de mi ensimismamiento: Una, que básicamente es un motivo fuerte para pensar en continuar el tratamiento y llegar a su fin hasta lograr la reconexión de mis intestinos: esa es; “La bolsa”.
“La bolsa” de colostomía que traigo pegada en mi abdomen, del lado izquierdo y que requiere de ser aseada de tanto en tanto… ¡Ésta es la maldición Jarocha!
Realmente es una de las cosas que más trabajo me ha costado aceptar, aún en este momento, a seis meses de portarla, no me acabo de conformar. Aunque creo que tendría que agradecerle que de no ser por su molestia ya hubiera dejado el tratamiento, pues físicamente me siento muy bien, y estoy muy bien, ganando peso, y algunos detalles por demás simbólicos, como el crecimiento de cabello negro en mi cabeza, con uno que otro ataque de la resaca de la radioterapia pero que no son mayores que una indigestión que se cura con un “selis” de bicarbonato, limón y agua.
“La bolsa” ese desesperante instrumento de tortura, de las que tengo cinco cajas con 10 bolsas cada una y que cuando las veo desde mi cama las siento crecer y crecer y amenazar con aplastarme. “La bolsa” que algunos días me hace pasar incomodidades, pues temo que me haga flotar como globo, y más en las ocasiones cuando indiscretamente resuena en medio del silencio pues no tengo el control. Otras en las que en el momento menos oportuno, hay que substituirla por una nueva, y requiere de ciertas condiciones de espacios para toda la parafernalia, haciendo que regrese a casa, que abandone el evento, que me pierda de alguna fiesta.
La otra cosa que me obliga a continuar es un pensamiento y decisión tomada desde hace mucho tiempo, mi terquedad de vivir “hasta los 94 y más allá” y vivir con calidad y no con “La bolsa”
“La bolsa” ha sido el depósito, además de lo que debe contener, de mi descontento, de mi frustración, de mi dolor ante la enfermedad, de mi vergüenza, de mis temores, de mi impotencia, de todos los sentimientos y sensaciones desagradables que el vivir con un cáncer implica y puede desestabilizar, todos esos sentimientos que si bien en mi circunstancia se la achaco y aviento a “La bolsa” y que cualquier persona con un cáncer vive desde el fondo del alma. Esto me hace pensar que muchas personas que lidian con esta enfermedad no tienen en donde depositar todo esto, pues no tienen “La bolsa” en la cual meter todo el resentimiento que la enfermedad causa".

Continuará...




jueves, 23 de enero de 2020

INVITACIÓN A EXHIBICIÓN DE PINTURAS Y LIBROS

Después de un tiempo de descanso navideño y demás jolgorios de fin de año, aquí estamos de vuelta para invitar, con mucho orgullo, a todas las personas que amablemente nos siguen, a la Segunda Exhibición de nuestra obra realizada a lo largo de dos años en el taller de pintura que ofrecemos todos los martes de 5 a 7 de la tarde en la sede de VIDAM. La exposición permanecerá abierta al público durante 20 días, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, horas en que el Congreso del Estado de Veracruz permite la entrada al público en general.


Igualmente, el mismo día de la inauguración y en los mismos horarios, tendremos una mesa con nuestra obra literaria realizada gracias al Taller de Literatura que ofrecemos, además de algunas otras de amigos muy cercanos a VIDAM.


Tanto las pinturas como los libros están a la venta, con el fin de recaudar fondos que necesitamos para los requisitos materiales de nuestra Asociación y para poder realizar proyectos en beneficio de terceros.

viernes, 27 de diciembre de 2019

MARVA: EXPERIENCIAS NAVIDEÑAS


Marva:


25 de diciembre 2019

"La noche buena me ha dado un sinfín de vivencias desde la infancia, donde tuve la gran dicha de escuchar en la sala de mi casa a dos grande chelistas: Rubén Montiel, Internacional, y Francisco Montiel, uno de los fundadores de la orquesta sinfónica de Xalapa, disfrutar de las habilidades de algunas de mis tías, primas y hermanos en el piano, el canto, la actuación y la declamación. Cada año con diferentes situaciones, desde esas fiestas masivas hasta la navidad de la familia nuclear de cinco personas, nuevamente el aumento de integrantes y también la disminución. La cena de noche buena ha sido mi festejo de cumpleaños pues nací a las doce de la noche entre el 24 y el 25 de diciembre. El 24 todo es preparación para la cena y el 25 se festeja la natividad de Jesús, Isaac Newton, El contralmirante Manuel Azueta, Osiris, Zarathurstra, Buda, Quetzalcóatl, Huitzilopochtli y muchos más famosillos que yo, además de que si quisiera hacer una fiesta estaría muy desnutrida pues agarro a toda la parentela y amistades borrachas, crudas o enfamiliada. Así que ya me acostumbré a mi cena de cumpleaños, y una fiesta después del 26 (excepción del 28 pues como es día de los Santos inocentes no me creen y nadie viene) o allá por enero.
Estos últimos años con los medios de comunicación, he sido muy felicitada y yo también he felicitado a mucha gente (agradezco a Facebook que recuerde los cumpleaños)
Con todos estos antecedentes verán claramente por qué no puse ayer este escrito en el Facebook,
¡Nadie lo leería! Pero hoy les deseo... ¡Felices fiestas!"


Continuará...
Principio del formulario


jueves, 26 de diciembre de 2019

MARVA: ELUCUBRACIONES SOBRE LA VEJEZ

Marva no deja de escribir, y a nosotras nos complace compartirlo aquí para aprendizaje y deleite de quienes nos siguen:

21 de diciembre de 2019


"Esto lo escribí ayer, pero con el frío que hace aún está fresco. Hoy es domingo y la temperatura es de 16ºC. No dan ganas de levantarse de la cama y me quedaré a elucubrar y contarles respecto a las relaciones de un grupo de personas viejas.
Creo que será necesario definir algunos conceptos: uno es la “esperanza de vida” que no es la edad en la que la gente longeva muere sino el promedio o mediana estimada de sobrevivencia de un recién nacido que si llega a los 10 años ya se logró; es decir: si en nuestra sociedad la mitad de los niños mueren antes de los cinco, aunque haya quien viva hasta los 70, le mediana seria de 35 años. La longevidad desde siempre ha sido alta, aún en la época de las cavernas, solo que llegaban muy pocos a más de 80 años y moría la mayoría antes de los cinco años. Otro concepto a aclarar es que vejez es una etapa de la vida, que ahora asusta hasta al más pinto de la ploma pues para el año 2050, el 50% de la población será de viejos y viejas, ya que se considera persona vieja o adulta mayor a partir de los sesenta años y el promedio de sobrevivencia es de 75.1 años en México, pero hay muchas personas que sobrepasamos esa edad en condiciones de vigencia. En esas edades se presentan situaciones especiales como en cada etapa de la vida. El problema es que estamos socialmente domesticados y semi capacitados a lidiar con bebes, niños y niñas, adolescentes, jóvenes, adultos/as jóvenes y adultos/as maduras, con todos sus atinos, desatinos y tropelías, etapas que han sido estudiadas y para las cuales hay teorías y recomendaciones a seguir para su mejor logro. Pero a las personas mayores se les relega a la inactividad, incapacidad y dependencia; no tiene la sociedad ni idea de cómo tratarnos; apenas quien estamos llegando a esa edad empezamos a ocuparnos de estudiarla y sacar experiencias y conclusiones que ayuden a un mejor manejo de nuestras vidas.
Ahora nadie más nos entiende s
i no nos gusta lidiar con nietos, tejer o cocinar y si nos complace trabajar, salir, tener amistades, conducir un auto, andar en moto, manejar una computadora, y recordar épocas pasadas, bailar los ritmos que dominamos en la época de fiestas más tupida, digo época de fiestas más tupida pues en estos momentos de los sesenta, setenta u ochenta vamos siendo menos y no hay muchas fiestas con nuestros co/etarios. Este es un punto crucial que desencadena la soledad generacional, el sentirse que nos estamos quedando solos y que quizá seamos los próximo en desaparecer, pensamiento que impide sentirse feliz por llegar a esta edad, desde luego aderezada con todos las imposiciones sociales de encierro e inutilidad.
En un grupo de iguales sucede que podemos hablar de lo mismo sentir que tu opinión es tomada en cuenta porque pensamos parecido o podemos discutir sin descalificación, bailar al mismo ritmo y velocidad sin presiones del mejor bailarín joven que intenta sacudirte, sin que te digan abuelito/a o madrecita por el simple hecho de tener los cabellos blancos, encontrarte con profesionales o empleados de cualquier lugar que se dirigen a la persona que nos acompaña, más joven, para darle “nuestras” recomendaciones de tratamiento, dieta, tramites, oficios, etc. como si fuéramos idiotas o infantes.
El porqué de la depresión es clara, vivir en un medio que, nos guste o no, es hostil, tener que aparentar para no dar molestias (enseñanza de nuestra sufridora educación), ayudar para no ser una carga o estorbo, cuando ya nos ganamos las atenciones que merecemos; porque solo sería reciprocidad.
Cuando hemos aprendido una educación del sufrimiento y el sacrificio para ir al cielo es muy difícil deshacerse de estas ideas y pensar que se puede y se tiene derecho a divertirse, ser feliz y vivir en paz...
Es un punto crucial para crear la comunidad de convivencia y quiero ejemplificarlo con varios eventos; desde la muerte de alguien que encuentran tres días después; como la caída en la que te rompes un hueso, el dolor que requiere de un té caliente, el papel del baño que se acabó, retomar un recuerdo doloroso que quisieras comentar y sacarlo, el antojo de algo de la tienda que tienes que ir a comprar y que es mejor en compañía, como los elotes de las siete, contar el chiste que te hace reír en ese momento o el recuerdo alegre, asistir al taller de pintura o literatura y salir de la casa al cine con alguien que también va y lo disfruta junto contigo.
Las viejas y los viejos ya no debemos, ya no podemos, ya no queremos estar viviendo solos o en soledad aun con gente, requerimos de una nueva forma de vinculación afectiva, una nueva forma de familia que dé satisfacción a necesidades que debemos hacer conciencia de que las tenemos, y aceptar que las vivimos y que hay quien tiene otras pero podemos ser un apoyo para ellas y ellas para nosotras.
El domingo pasado en el desayuno de las cuatro una de ellas concluyo lo hablado diciendo que: <Si el grupo se planea bien y se consolida, no será necesario salir de él por enfermedad o invalidez, pues en la “Nueva Familia” todo esto se solventa por la nueva vinculación y buena organización>. ¡Lo creo! Lo he vivido un año y entiendo ese gran miedo que le tenemos al cambio prefiriendo quedarnos en el confort del “más vale malo por conocido que bueno por conocer” (otro constructor social).

Continuará...

sábado, 21 de diciembre de 2019

¡¡¡FELICES FIESTAS!!!

Aprovechamos estos días para desear a todos nuestros acompañantes, las mejores fiestas de fin de año y mucha salud, alegría y ganas de vivir para el 2020. ¡¡¡Abrazos fuertes!!!


viernes, 20 de diciembre de 2019

MARVA: VIDAM, VIVIENDO JUNTAS EN SORORIDAD

Y Marva que no nos deja descansar. Sigue escribiendo casi a diario y nosotras que andamos ya de vagas gracias al espíritu navideño. Pero aquí estamos para ponernos al día:


Lunes 16 de diciembre.

"Hace varias semanas que no tengo insomnio, pero ahora son las 2:30 de la madrugada y no puedo dormir. Es posible que sea la sobrecarga de adrenalina pues vi, en TV, un maratón de la Guerra de las Galaxias, además del inicio del día que sin haber tomado en cuenta los horarios; acepté una invitación de desayuno a las 10 de la mañana, hora a la que en domingo, ando empijamada; sin embargo fue de lo más amena e interesante: cuatro mujeres adultas mayores con un proyecto para nuestro futuro y el de las personas que ahora cuentan con cuarenta o cuarenta y cinco años y que en 20 más serán mayores.
Estamos preocupadas por nuestras hijas e hijos y cientos, miles de personas que estarán sobre los hombros de los gobiernos que no están preparados y a los que les tocará esta situación difícil (entre las ideas que les dio Harris Harrison en <Cuando el destino nos alcance> y las ideas de Cristina Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo: las y los viejos serán galletas).
La familia que pudiera ser sostén, estará ocupada trabajando y los nietos serán cada vez en menor número como para atender a una persona mayor en condiciones de discapacidad por envejecimiento o enfermedades.
Nosotras, ahora cuatro, intentamos dejar de “preocuparnos” y ocuparnos de encontrar soluciones agradables, funcionales y posibles: en calidad de grupo piloto.
Partimos desde nuestra experiencia personal enumerando las necesidades que cada una presenta en este momento, somos ejemplo de lo que a las mujeres nos sucede, una con un esposo aún, otra con una familia que la cuida y protege hasta incapacitarla, la tercera sin el apoyo familiar cercano y la cuarta, con una familia acogedora pero ocupada en sus propios quehaceres de sobre vivencia.
Pensamos en lo qué pasa con las mujeres (estadísticamente en mayor número que los hombres) que se quedan solas: por decisión personal, por abandono o viudez, ya que es bien sabido que los hombres tienen mayor tendencia a abandonar y las mujeres tenemos mayor supervivencia que los señores.
Es de gran utilidad la experiencia VIDAM “Viviendo juntas en sororidad” que experimentamos cuatro personas y la asociación, durante un año. De este experimento surgen muchas conclusiones que debemos tomar en cuenta al momento de planear el nuevo proyecto.
Entre los comentarios que hicimos hubo varios muy interesantes y significativos, como el número de habitantes de un espacio piloto, si se hace el proyecto mixto (mujeres y hombres) y con alguna pareja, con el debido reglamento que establezca las bases para evitar conflictos internos.
El punto, para mi el más interesante, fue darnos cuenta de la importancia de ensayar nuevas formas de vinculación, aparte de las ya conocidas y obligadas por el sistema social; que correspondería al “Ciclo vital de la familia” que tan esquemática y claramente describió Lauro Estrada Inda allá por 1960 y que varios autores han tratado.
En una primera etapa que es la formación de la familia o sea la pareja, es claro que las necesidades biológicas tanto de conservación de la especie como las hormonales: una consecuencia de la otra, eran (la definición de pareja y familia ya no es la misma) el principal motor de la formación del grupo que se ha sublimado por medio de la religión y regido por las leyes de la posesión (de fulano) o pertenencia, en un atento cuidado del capital personal o familiar y que requiere de una forma de vinculación en la que va de por medio el deseo sexual o erotismo y la satisfacción de este, la procreación (no en todos los casos), el amor, acompañamiento, cuidado, comprensión, apoyo y protección de una/o al otro/a; el capital y la apariencia social: son prioritarios en este orden de imposición social.
En una segunda y tercera etapa están: la familia con hijos pequeños y la familia con adolescentes, en las que aumentan las formas del vínculo por la protección, educación e instrucción a los críos.
La cuarta etapa es el desprendimiento de los hijos /as. La quinta “Cuando los hijos de van” y la pareja se queda nuevamente como par, si es que no se ha ido uno de los dos integrantes de la pareja. En la etapa de “nido vacío” se retoman las costumbres y si bien les va, la forma del vínculo inicial; todo dentro de los cánones impuestos por un sistema social. Pero... ¿Qué pasa cuando uno del par se queda solo o sola? La forma de vincularse con la sociedad es diferente para hombres y mujeres, aunque a ambos sexos le llega con facilidad la soledad aun viviendo con la familia. De esto la importancia de reestructurar los valores y motivos de la vinculación familiar o grupal en aras de una convivencia entre iguales, ¿Será crear una nueva forma de vinculación para la "sexta etapa”? que no ha sido considerada y vale documentar puesto que aún no somos muchas generaciones que tenemos un promedio de esperanza de vida tan alto, donde "la familia" o grupo toma otros parámetros para cimentarse: con lo más importante y necesario en esta etapa de nuestra vida: el acompañamiento necesario, cuidados, cohesión, apoyo, identificación por la etapa etaria y disfrute de la vida con felicidad, satisfacción y tranquilidad… ¡Por el tiempo que sea!


Continuará...