sábado, 14 de marzo de 2020

VIDAM Y EL 8M

El 8 de marzo, día en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fue muy significativo este año. No vamos a relatar detalles que ya han sido difundidos ampliamente en noticieros y redes sociales. Aquí nos concretamos a decir que 3 de nuestras compañeras y a manera personal, por ser tan pocas, participaron en la marcha de Xalapa, Veracruz. Muy emocionantes sus testimonios, desde luego.
Marva, además, desde casita porque debe cuidarse, nos compartió sus reflexiones:


"8 de marzo 2020

Mujeres juntas…
Dentro de las culturas androcéntricas o patriarcales el poder es muy importante y está en manos de los hombres, los patriarcas, los que tienen el control sobre todo lo existente, los “Dios que bajó a la tierra para sonreírte” y desde luego las mujeres estamos en su inventario y agradecidas de ser miradas, aceptadas y objetos de sus deseos y pasiones…
Esta hegemonía se ha perpetuado por el hecho de la “competencia” creada por el sistema social para lograr “algo”. En la educación de la mujer, cuyo cometido principal es la procreación, y dentro de un sistema moralista y represivo (léase religión) el matrimonio, “sagrado” vinculo para lograr la progenie es necesario un hombre, y hay que competir para lograr el mejor…
¿Cómo competimos las mujeres por un hombre? Desde nuestra virginidad “yo si valgo, aquella no” hasta el mole poblano “yo si lo sé hacer, aquella no”
Esta competencia es como el lema de Napoleón: “divide y vencerás”, las mujeres nos dividimos, nos separamos y perdemos fuerza. No por nada el dicho “Mujeres juntas ni difuntas” que demuestra el temor del grupo hegemónico a que las mujeres nos unamos, a que formemos redes de apoyo, contención e instrucción. Un maltratador en potencia es lo primeo que hace: Prohíbe las relaciones con amistades y familia, para tener a su merced, control e indefensión a la mujer…
Esta manifestación de hoy, 8 de marzo, yendo a las calles "Juntas" y el paro de actividades del día 9 demuestra que hemos roto el esquema de "solas e indefensas". Ahora estamos juntas y fuertes para confrontar y enfrentar a los violentadores sean individuos, grupos, sistemas sociales, culturales o gobierno. Ahora: “Akxtúm kawí: Vamos juntas, vamos parejo".

lunes, 24 de febrero de 2020

MARVA: ¿CÓMO SE VIVE EN CÁNCER? XXIV

 Ya pasamos la mitad de febrero y nuestra amiga Marva, viviendo su cáncer y su convivencia con "Bolsorita", y aguantando ¿Como "Mera Macha"?... Yo diría que no.... COMO MERA FÉMINA... De esas mujeres aguantadoras y valientes que tenemos no solo en México, sino en todo el mundo... Y este comentario a propósito del Día Internacional de la Mujer que ya nos llega pronto, el 8 de marzo.

Aquí Marva:


19 de febrero 2020

Ésta ha sido la segunda sesión de quimioterapia, ahora fue un solo día, pues el desabasto de medicamento obligó a mi médico a cambiar el esquema de tratamiento de algunos anti neoplásicos intravenosos, a orales; nuevamente es una etapa de estudiar lo que pasa y siento en mi cuerpo. Lo bueno es que el reconocerme como un animal me ha llevado a la observación y reconocimiento de los lugares donde se presenta alguna alteración, la medicina le dio nombre y me ayudo a conocer sus funciones. Ahora estoy expectante de mis reacciones, que posiblemente sean las mismas o se agregue alguna otra.
No todas las personas con tratamiento anti canceroso tenemos las mismas reacciones, algunas les afecta más el sistema gástrico produciendo nausea, vómito, diarrea o estreñimiento, el cardiovascular con hipertensión, palpitaciones, o aumento de la frecuencia cardíaca, el aparato respiratorio con falta de aire, tos... y así cada sistema del cuerpo puede reaccionar a la medicación, con un solo sistema o con varios. Mi talón de Aquiles parece que es el neuronal: las terminaciones nerviosas de manos y pies reaccionaron con entumecimiento y sensación de espinas clavándose, con el agua fría desde la vez anterior y ahora con el frío del clima, la lengua se me duerme con temperaturas bajas. Y con el primer bocado o trago de algo, las parótidas y los músculos de las mandíbulas se contraen como cuando se chupa limón, llega a ser ligeramente doloroso y rápidamente pasajero. Hasta ahora no me ha atacado el sistema gástrico pues me hubiera dado más rechazo a mi Bolsorita, ya que me ha puesto en situaciones complicadas.
Es difícil de aceptar cómo cambia la forma de vivir el día a día con un instrumento pegado en el abdomen, desde el entrenarse para hacer los cortes de la base de la bolsa para que el estoma quede bien rodeado, a la medida, después hay que calentar la goma que pegará la bolsa a la piel: en casa hay manos calientitas o plancha para lograr el ablandamiento, acto seguido acomodarla, atinándole, pues son opacos los plásticos de los que están hechas, que quede bien centrado el estoma, esto requiere de otra persona que lo haga, yo lo he intentado sola dos veces y no han sido de lo mejor los resultados. Este es el primer motivo de rechazo pues me crea dependencia de alguien más. El segundo es el que me ponga en evidencia con los ruidos de los flatos que no son controlables por “buena rienda que tenga” como dijera la tía Pancha, lo bueno es que los aromas los puedo descargar en el baño…lo más grave que me ha pasado es que aún teniendo calculado el tiempo de duración del pegamento desde hace varios meses, pues antes esperaba que la bolsa diera señales de su desprendimiento, con la tensión de salir y que en algún lugar comenzaran esas señales que eran, primeramente, mal olor. Aún así con el control ya establecido, en una ocasión la señal fue rápida y total y se comenzó a desprender en mitad de una comida con varias invitadas e invitados de la anfitriona, tuve que solicitar a una amiga que me llevara a casa para cambiarme la Bolsorita, con este evento la odié con odio jarocho.
Los cambios en mi forma de vida son difíciles para adaptarse rápidamente; aún la forma de bañarme ha cambiado: no puedo mojarla por lo que requiere de ser cubierta con bolsas de plástico pegadas con cinta adhesiva lo suficientemente bien colocadas para que no entre el agua, realmente me impide disfrutar de la ducha prefiriendo hacerlo a cubeta y jícara, donde puedo controlar mejor la caída del agua. ¡Vaya!, es tanta la molestia que en ocasiones mejor me doy un baño Xalapeño y mucho talco.
Los cambios en la forma de vida son grandes y eso es solo en lo que respecta a la libertad, los hábitos cotidianos y los malestares físicos: falta enumerar los que se presentan por la frustración de los proyectos y tener que parar o modificar los quehaceres cotidianos, y resignarse a ver cuánto nos afectan pero valorar que es una etapa que además de buscar y encontrar la salud dejará una gran experiencia de vida que habrá que capitalizar para bien de quien quiera oírla o leerla y para mi personal crecimiento en todos los aspectos de la vida y aún en mi labor como terapeuta familiar sistémica.


Continuará...

viernes, 14 de febrero de 2020

MARVA: LA ENFERMEDAD Y LA FAMILIA

Nuestra querida Marva, en proceso de curación de cáncer, no deja de reflexionar sobre la vida, las vivencias, las controversias. Un ejemplo de mente clara, creadora que queremos compartir con las personas que nos siguen. Estamos orgullosas de considerarla nuestra amiga.

Aquí su última reflexión en la que nos amenaza con "Continuará...":

13 de febrero 2020


"Información que les comento nada más porque lo escribí en un rato de insomnio y elucubraciones, porque es bueno y útil saberlo… Cuando hay en la familia una circunstancia que la amenaza, ésa se aglutina o se tambalea, a tal grado, que se puede quebrar la relación entre las personas que la integran, aún desquiciar a una persona en particular para convertirla en “chivo expiatorio” o distractor, empeorando las circunstancias o mitigándolas según sea útil. En mi experiencia profesional puedo decir que pocas son las familias que se alían positivamente ante estas circunstancias y mejoran relaciones entre sus integrantes; unas lo hacen heroicamente para resolver la situación en ese momento; pocas para el resto de su existencia. Es más frecuente que se rompan las relaciones y se den separaciones entre los miembros de la familia con amenaza de pérdida o después del deceso del familiar enfermo.
Vivir con alguien que “tiene una pata en la tumba”, propicia que cada integrante destape su propia “Caja de Pandora” donde se guardaron todas las situaciones y conflictos no resueltos con la persona enferma, a más de situaciones pasadas personales o de conjunto: resentimientos, enojos y odios, amores y frustraciones, culpas, cuentas pendientes de te debo y me debes, desilusiones y expectativas que ahora estarán en riesgo de no cumplirse. De igual forma que se sacude el mundo de la persona enferma se sacude el del resto de la familia de manera conjunta y/o personal. Cada integrante reacciona con su propio bagaje emocional y su habilidad de enfrentamiento a las situaciones de riesgo: personales y de grupo. Es importante reconocer las habilidades, cualidades y posibilidades propias y de cada quien para no sentirse culpable o convertirse en culpador, para no ejercer el acaparamiento de la persona enferma, con detrimento de su propio descanso y paz, la de las otras personas integrantes y aun del enfermo o enferma. Situación que se agrava cuando por los miedos, el desconocimiento y apegos que hacen que la persona enferma se vuelva dependiente y sufra pero no tome decisiones propias, se aguanta “por no dar molestias”.
Con el estudio y comprensión de las enfermedades psicosomáticas donde se propone tomar en cuenta al ser humano como un ser holístico e integral: mente – cuerpo y entorno, los aspectos emocionales y relacionales toman gran importancia ya que mueven todos los sistemas corporales y pueden llegar a ser un porcentaje considerable de la curación de una enfermedad o de acabar de meter la pata y el resto, en la tumba.
Es importante que tanto la persona con el padecimiento, como la familia estén enteradas del proceso biológico, fisiológico, patológico y pronóstico de la enfermedad, pues es lo que da seguridad y confianza personal y grupal, de lo que se está haciendo; igualmente importante es el entorno emocional que la familia crea y que al tener este conocimiento tendrá alternativas más sanas.
Hace treinta años cuando yo daba consulta médica o apoyaba a mi marido en la cirugía y algunas consultas, nos era incómodo ver que una persona enferma llegaba con cuatro o cinco más y todas querían estar dentro del consultorio. Mis estudios de Terapia Familiar Sistémica me hicieron caer en cuenta de que entre más personas estén enteradas y bien informadas del problema y tratamiento más fácil será seguir las indicaciones, cuidar la administración de los medicamentos y repartir el quehacer para el cuidado de la persona enferma, solventar los problemas interpersonales y crear un mejor contexto para ella y toda la familia, así como brindarse mayor apoyo entre ellos.
En ocasiones escuchamos a personas que solo han tomado los eslóganes de campañas de falso crecimiento personal impartidos por los ahora llamados “coaching”, decirle a una persona en muy malas condiciones de salud “échale ganas” “piensa positivo” “tus decretos te van a dar salud” ¡No saben cuan culpadoras son estas frases! La enferma puede pensar que no está haciendo un esfuerzo realmente, aunque esté en fase medicamente terminal y cualquier intento de mejoría a través de decretos sea en vano. Aunque doloroso, sería más útil un “Ahaha… conque agonizando” pues pondría en la realidad a la persona y a la familia para que se externara abiertamente y se hicieran los movimientos y ejercicios paliativos necesarios para un buen vivir por el tiempo que sea o un buen morir mañana.
Ahora con mi enfermedad mi familia ha estado a mi cuidado y apoyo: mis dos hijos e hija, mi nieta y mi nieto adentro del consultorio de mis médicos, al menos en la primera consulta; Cada quien cuestiona y resuelve sus dudas. Mis médicos han sido maravillosamente comprensivos y conocedores de la importancia del apoyo familiar para la mejor solución de la enfermedad: sea el proceso de curación o el de desprendimiento, desapego y despedida poco a poco de la vida, para la persona enferma y para la familia.
Aprender a “estar” sin manipular o chantajear a la enferma o uno a otros entre los integrantes; por intereses personales; por “la caja de Pandora” que se abrió y requiere de pretexto para vaciarse o por querer egoísta, culposa o religiosamente tener al enfermo o enferma presente aunque esté sufriendo, ¡no es cosa fácil!.
La familia y el o la paciente tienen que hablar, escucharse, llorar, discutir y acordar soluciones en las que equitativamente intervengan; plantear sus percepciones personales acerca de la enfermedad y el o la que está mal lanzar un vistazo a lo que pueda venir. El ideal es que puedan externar sus propios sentimientos y emociones sin ser juzgados por el resto de la familia, y que cada quien encuentre apoyo en las demás personas que integran la red de sostén de quien tiene la enfermedad y de ellas y ellos mismos.
El manejo del grupo familiar en riesgo de una muerte, es complicado, por eso vemos con frecuencia que al morir el o la progenitora que ha sido central en el sistema, las familias “unidas, amistosas y cordiales” se desintegran y cada quien sigue su camino con su nuevo grupo familiar sin tener contacto con el resto de lo que fuera la gran familia.

Continuará..

sábado, 8 de febrero de 2020

SEGUNDA EXHIBICIÓN DE OBRA DEL TALLER DE PINTURA, CONGRESO DEL ESTADO DE VERACRUZ

Tere Rivera, amiga nuestra expresa: "Fue una tarde de sororidad plena, mucho que aprender de éstas mujeres que inspiran a la capacidad de asombro y de disfrute, en el arte de compartir su sentido de vida.
Gracias por la invitación "

Así fue, efectivamente, la inauguración de nuestra segunda exhibición de pinturas de ese taller de VIDAM, A.C, que impartimos todos los martes de 5 a 7 de la tarde, en nuestra sede actual, Calle Jalisco Num. 35, Col. Belisario Domínguez (Centro) Para más informes: 8181963

Aquí algunas de las fotos:

Inauguración  por la Maestra Martha Mendoza Parissi

Lilia Luz ante su bella obra

¡Todas las VIDAMAS, muy contentas y unidas!






😘

jueves, 6 de febrero de 2020

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER. LA HISTORIA DE BOLSORITA. XXV

Pues seguimos con Marva y sus vivencias enfrentadas con tanta fortaleza e, incluso, buen humor. Aquí la tienen:


"26 enero 2020

Viernes a las 6:45 de la tarde, me llama mi médico onco/quimio/terapeuta para decirme que sería muy bueno que me aplicara el medicamento mañana sábado, pues viajará el martes a un curso que dará fuera de la ciudad durante una semana. Esto retrasaría el tratamiento como ha venido pasando. Mi respuesta inmediata fue “estaré ahí Doctor, ¿A qué hora?” me dijo “a las doce del día la espero en el hospital.”
¡Canijo! tengo poco tiempo para organizar a mi gente, para llevar no solo acompañante sino conductor de auto. Uno de mis hijos se dispuso a llevar a cabo los dos cometidos. La idea original era salir a las nueve de la mañana por si hubiera algún trámite que hacer; esto planeado y conversado con todas las personas intervinientes y partiendo de mi personalidad obsesiva. Como mi familia no lo es y quizá son más tranquilos y por eso no les dará cáncer como a mí, acaté lo que viniera como viniera. Estábamos saliendo una hora después de la propuesta; con mi hijo comenzamos a rodar por las calles, tomamos Rebsamen, de pronto el rodaje se hace lento, los coches van entrando y saliendo de la fila hasta que quedamos a buena distancia para darnos cuenta que era un cortejo fúnebre, mi hijo coment¨: “No pensé que tan temprano llevaran muertitos al cementerio, pero no te preocupes, ahorita llegamos”. En mi desesperación controlada y alto sarcasmo solo dije “ qué. si fueran más rápido, como normalmente se conduce ¿se mareará el muerto?” reímos y se bajó la tensión.
Como estábamos en ayunas pasamos a llenar gasolina y a comer algo a un Oxxo de carretera y recordando el lema de que “Ya encarrerado el ratón ¡Chingue su madre el gato!” desayunamos y nos fuimos con calmita…
Llegamos a las 12:10 y a la 1:46 PM me iniciaron el tratamiento. No sabía si mi doctor es el que más enseña, el más exigente y peleonero o el más estimado, pues estaban en el cuarto la médica de guardia y tres enfermeras que son las que atienden el hospital dentro en ese turno, y mi hijo, al que no se le pidió de salir. Esto da mucha confianza, los preparativos los hace con gran profesionalismo explicando lo que está haciendo y para que (vi por qué todo el personal estaba ahí)
Hasta ahora domingo en la noche no he tenido síntomas molestos, me quedan 24 horas de tratamiento, voy a más de la mitad y todo bien, espero seguir así de fácil y si se me cae el pelo ya ni modo, todo por lograr que me reconecten en unos meses y deshacerme de… ”La bolsa”. Por cierto una gran amiga me sugirió que le pusiera nombre. Me recordó una frase de la película Monsters Inc. donde Mike Wasowsky le dice a Sulley, el gran monstruo azul que acaba de poner un nombre a la pequeña que entró al país de los monstruos: “Si le pones nombre te encariñas con ella”; pensando en esto como para no tenerle tanto resentimiento ya encontré el nombre, por ser una ente que me hace pagar mis pecados culpadora y religiosamente, y por estar llena de lo que está, se llamará Bolsorita. Cualquier parecido con nombres de políticos retrógrados o de personas mal intencionadas es purita mala fe de mi parte. No me sentiré culpable de recordarle a su ancestro/a más cercana y que conste que está en diminutivo para hacerme sentir buen afecto".

Continuará...

martes, 28 de enero de 2020

MARVA Y SU BOLSA: CÓMO SE VIVE EL CÁNCER XXIV

Marva siguió escribiendo a pesar de la flojeritis que nos da después de las fiestas de fin de año. Ahí va, con toda la valentía y positivismo del mundo. Les compartimos:


"24 de enero

Dos semanas en espera de la tramitología, de lograr conjuntar lo necesario para tres días de hospitalización y la aplicación de quimioterapia.
Dos semanas en las que las circunstancias, impresiones, emociones, y sentimientos cambian, se revuelven, se contradicen, se hacen acompañar a veces voluntaria y la mayoría involuntariamente de miedo, incertidumbre, desilusión, desaliento, de unas ganas de tirar la toalla, de extirpar algunas frases de los discursos de los diferentes médicos con los que he tratado; para construir una realidad alternativa en la que ya no es necesario continuar con el tratamiento
Pero dos circunstancias tiran de mí, me sacan de mi ensimismamiento: Una, que básicamente es un motivo fuerte para pensar en continuar el tratamiento y llegar a su fin hasta lograr la reconexión de mis intestinos: esa es; “La bolsa”.
“La bolsa” de colostomía que traigo pegada en mi abdomen, del lado izquierdo y que requiere de ser aseada de tanto en tanto… ¡Ésta es la maldición Jarocha!
Realmente es una de las cosas que más trabajo me ha costado aceptar, aún en este momento, a seis meses de portarla, no me acabo de conformar. Aunque creo que tendría que agradecerle que de no ser por su molestia ya hubiera dejado el tratamiento, pues físicamente me siento muy bien, y estoy muy bien, ganando peso, y algunos detalles por demás simbólicos, como el crecimiento de cabello negro en mi cabeza, con uno que otro ataque de la resaca de la radioterapia pero que no son mayores que una indigestión que se cura con un “selis” de bicarbonato, limón y agua.
“La bolsa” ese desesperante instrumento de tortura, de las que tengo cinco cajas con 10 bolsas cada una y que cuando las veo desde mi cama las siento crecer y crecer y amenazar con aplastarme. “La bolsa” que algunos días me hace pasar incomodidades, pues temo que me haga flotar como globo, y más en las ocasiones cuando indiscretamente resuena en medio del silencio pues no tengo el control. Otras en las que en el momento menos oportuno, hay que substituirla por una nueva, y requiere de ciertas condiciones de espacios para toda la parafernalia, haciendo que regrese a casa, que abandone el evento, que me pierda de alguna fiesta.
La otra cosa que me obliga a continuar es un pensamiento y decisión tomada desde hace mucho tiempo, mi terquedad de vivir “hasta los 94 y más allá” y vivir con calidad y no con “La bolsa”
“La bolsa” ha sido el depósito, además de lo que debe contener, de mi descontento, de mi frustración, de mi dolor ante la enfermedad, de mi vergüenza, de mis temores, de mi impotencia, de todos los sentimientos y sensaciones desagradables que el vivir con un cáncer implica y puede desestabilizar, todos esos sentimientos que si bien en mi circunstancia se la achaco y aviento a “La bolsa” y que cualquier persona con un cáncer vive desde el fondo del alma. Esto me hace pensar que muchas personas que lidian con esta enfermedad no tienen en donde depositar todo esto, pues no tienen “La bolsa” en la cual meter todo el resentimiento que la enfermedad causa".

Continuará...




jueves, 23 de enero de 2020

INVITACIÓN A EXHIBICIÓN DE PINTURAS Y LIBROS

Después de un tiempo de descanso navideño y demás jolgorios de fin de año, aquí estamos de vuelta para invitar, con mucho orgullo, a todas las personas que amablemente nos siguen, a la Segunda Exhibición de nuestra obra realizada a lo largo de dos años en el taller de pintura que ofrecemos todos los martes de 5 a 7 de la tarde en la sede de VIDAM. La exposición permanecerá abierta al público durante 20 días, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, horas en que el Congreso del Estado de Veracruz permite la entrada al público en general.


Igualmente, el mismo día de la inauguración y en los mismos horarios, tendremos una mesa con nuestra obra literaria realizada gracias al Taller de Literatura que ofrecemos, además de algunas otras de amigos muy cercanos a VIDAM.


Tanto las pinturas como los libros están a la venta, con el fin de recaudar fondos que necesitamos para los requisitos materiales de nuestra Asociación y para poder realizar proyectos en beneficio de terceros.