domingo, 25 de agosto de 2019

MARVA: CÓMO SE VIVE EL CANCER. VI

Y seguimos con los relatos de nuestra querida Marva que aunque ya tienen varios días o semanas de ser redactados, son actuales. Testimonios reales de ella pero, también pueden representar los de muchas otras mujeres y hombres que han tenido o tienen experiencias semejantes. No todos, sin embargo, cuentan con la valentía de abrirnos su vida para que de ella saquemos experiencias que pueden servir de guía a la nuestra.


20 de julio de 2019: 

"Hoy desperté con los trinos de los pájaros, y me di cuenta de un ligero dolor en el bajo vientre, cosa normal al cuarto día de una cirugía abdominal; el aire ligero que entra por la ventana, huele a flores. Mi descontrol es grande, ¿Dónde estoy? Después de un año de estar lejos de este lugar no me ubico, no hay olor a establos, ni ruidos de autos y sirenas de policía o ambulancias. El dolor me remite al silencioso hospital, tampoco es donde estoy... Alguien más duerme ahí, es mi nieta que me comparte su cuarto, la luz de las siete de la mañana tamizada por una delgada cortina, invade la habitación, le pido que habrá la cortina y ¡ahí están! La copa del Trueno que carga a la mortal quintral con sus hermosas flores anaranjadas, el pomarrosa con sus tenchos rojos, y magnifica la punta rígida, solemne, de una araucaria, que luce como velo de novia una cascada de lianas con flores rosas; no sé de cual se desprende el delicioso aroma de flores, de una, o de todas ellas, o más.  Simplemente ahora me encuentro nuevamente en un espacio de mi antigua casa familiar". 

26 de julio 2019:



"Buen día queridas/os:

 Es verdaderamente acompañador el leer tantos mensajes de personas cercanas y lejanas en las que siento el amor, la buena fe, y a veces un dejo de dolor y/o alegría, identificadores y alentadores cuando han vivido lo mismo y ya es pasado, o algo que igual que a mí, les acercó a los miedos de la muerte.  


En mi haber, he tenido ejemplos difíciles de entender, pues todo un sistema de creencias me lo impedía a los cinco años de edad; no sé si es verdad o yo lo concebí así para asentar mi propia filosofía de muerte... murió mi abuela paterna Doña Guadalupe, quien sorprendió a toda la familia pues desde la caja, hasta la misa y el enterrador, había pagado y dado fecha del día que necesitaría los servicios. La encontraron vestida con la ropa que ella misma se confeccionó como vestido de mortaja, peinada y polveada, acostada en su cama, ¡Muerta!



Muchos años más tarde mi padre decidió su muerte; fue de otra manera por dolor de una enfermedad larga e incurable en ese estadio al que había llegado. 

También he tenido quien muere con sus muertos… y decide seguirles...


He conocido suicidas antes y después, frustrados y hasta en el intento (con mi profesión) y personas que no han muerto porque no se les da la gana, aunque mucha gente dice que “es que no te ha llegado el momento”, quizá pensando en las parcas caprichosas o en el dedo flamígero de un dios ¿Qué sabe lo que hace?

 Pero para mí, que esto es un planteamiento de vida y muerte personal, es un autocuidado de mi vida y tránsito hacia la muerte a la usanza de nuestras culturas totonaca, mexica y otras de atrás del mundo que la gente prefiere pues es más chik importar de tan lejos que tomar lo que esta tan cerca de nosotras.

Hace muchos años quizá 30, escuche a Doris Krafft interpretar un poema de su autoría que se llama “Hoy no puedo morirme” en el que pone miles de dulces pretextos con respecto a su compromiso como abuela con la nietiza. Me dejó un sabor entre amargo y dulce y me pregunté¿Por qué por alguien más? ¿Por qué no por una misma? ¿Por qué hoy no puedo morirme solo porque me da la gana?...

Fue una época en la que junto con mi pequeña hija, ella al frente, manteníamos una lucha con Linin la señora/señor de la muerte, cuando una terapeuta familiar me dijo “Amárrela a la vida, enséñele que es bella y hágala que se enamore de ella”. En la búsqueda de mi propio amor a la vida para transmitirlo, encontré la responsabilidad de hacer de mi vida lo mejor que poseo.
Todo esto y mucha lectura, mucha reflexión y toma de decisiones hicieron el cambio y así surgió mi idea y filosofía de que viviré hasta los 94 años informada y decididamente: si vivo más serán horas extra…" 






1 comentario:

  1. Tan reflexivos siempre tus come y anécdotas... yo solo se y aplico en lo personal con mi ma y conmigo mismo..... “MIENTRAS HAYA VIDA, HAY ESPERANZA Y MIENTRAS HAYA ESPERANZA HAY VIDA” así qué hay que darle con todo y tú siendo tan fuerte lo lograrás, ayúdate con eliminación de azúcar e incremento de carbonato y limon TU PUEDES

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